L-1772 Chalet en venta en Talamanca
Villa de diseño con ascensor, piscina de 15m y vistas…
3,850,000€
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1,500,000€



















De particular a particular. Sin comisiones. Llámanos y visita esta vivienda.
Gran chalet de 283 m² de superficie y 1093 m² de parcela, en la que podrás disfrutar de tus ratos de ocio sin salir de casa, en Calvià, provincia de Balears. La amplitud de esta vivienda proporciona a una familia con niños todo el espacio que necesita.
Este chalet se distribuye en salón, cocina amueblada, completamente independiente del resto de estancias y equipada con electrodomésticos, cinco habitaciones, tres baños completos y funcional aseo. Además, el chalet cuenta con terraza, para que disfrutes del buen tiempo, un patio para que puedas desayunar al aire libre, una práctica galería para aumentar el espacio y armarios empotrados que optimizarán el almacenaje. El inmueble es todo exterior. También dispone de jardín privado en el que aprovecharás el buen tiempo y un proyecto realizado para poner piscina de obra. Este chalet, situado en una vía de fácil acceso, tiene tres plazas de garaje para que puedas aparcar con comodidad y trastero para que puedas guardar todo aquello que necesites. Además, por su orientación norte, es una casa que recibe el sol por las mañanas pero no es calurosa en los meses de verano.
La vivienda se vende sin amueblar y en perfecto estado, lista para entrar a vivir. En cuanto a las calidades, este chalet cuenta con aire acondicionado, carpintería de pvc y suelo de terrazo.
Esta casa está situada en una zona bien comunicada, muy cerca de la parada de autobús. Para mayor comodidad, la vivienda se encuentra muy cerca de un centro médico y de un colegio. Ref. 133300
VIDEO DE INTERÉSAlquiler Tradicional vs. Alquiler Temporal: ¿Cuál te Deja MÁS Dinero? (Análisis Con Números y Zonas) NOTA DE INTERÉSLa Verdad Oculta del Alquiler Temporal: Números, Impuestos y Tranquilidad.Si eres propietario y estás debatiendo entre el alquiler tradicional de larga duración o la gestión intensiva del alquiler temporal, la respuesta a qué modelo deja más dinero rara vez es tan obvia como parece. Más allá de las intuiciones, la decisión se define por un análisis frío de la rentabilidad neta, los gastos operativos, el riesgo y, fundamentalmente, la fiscalidad. El alquiler tradicional se rige por la LAU, ofreciendo estabilidad con contratos largos de hasta siete años. La renta es fija, pero la gestión es mínima y los gastos operativos del propietario son reducidos (principalmente IBI y seguros), ya que el inquilino asume la mayoría de los suministros. Si tomamos como ejemplo un piso céntrico en Madrid que renta 1.200 €/mes, el ingreso bruto anual de 14.400 € se traduce en un excelente rendimiento neto, favorecido por una enorme ventaja fiscal. El alquiler temporal, que abarca el turismo y las estancias corporativas o de estudiantes, es dinámico y requiere una gestión similar a la de un micro-negocio. Su potencial bruto es superior: el mismo piso alquilado a 100 € la noche con una ocupación realista del 65% genera unos 23.700 € brutos al año. Sin embargo, esta prima se erosiona rápidamente. Los gastos operativos se disparan e incluyen comisiones de plataformas (15%-20%), limpieza profesional frecuente, reposición constante de menaje y el pago íntegro de todos los suministros. En un escenario autogestionado, los gastos pueden rondar el 20%, reduciendo el ingreso neto operativo a unos 18.960 €. La gran pregunta es si ese dinero extra justifica el esfuerzo. El alquiler temporal requiere una gestión constante de check-ins, comunicación 24/7 y una mayor inversión en mobiliario, lo que aumenta el desgaste del inmueble y el riesgo de daños. Además, la rentabilidad depende por completo de la ubicación: en zonas sin atractivo turístico, la opción temporal es directamente inviable. Asimismo, en mercados saturados como Barcelona, el factor regulatorio y el riesgo de sanciones superan cualquier potencial de ingresos, haciendo que el alquiler tradicional sea la única vía legal y viable. La fiscalidad es el factor de desempate final. Mientras que el alquiler tradicional disfruta de una reducción del 60% sobre el rendimiento neto imponible por considerarse vivienda habitual, el alquiler temporal carece de este beneficio. Esto significa que, aunque el ATE gane en términos brutos y operativos, el propietario del AT tributa por una fracción mucho menor de su beneficio. Es habitual que, una vez descontada la carga fiscal total (IRPF), la diferencia de rentabilidad neta final sea marginal o, en algunos casos, se invierta en favor del modelo tradicional. Por lo tanto, el propietario que necesita ingresos fijos, valora la tranquilidad y busca un rendimiento pasivo y fiscalmente eficiente, encontrará en el alquiler tradicional la opción más segura y a menudo más rentable a largo plazo. El alquiler temporal, con su mayor riesgo y carga de trabajo, solo se justifica para inversores con espíritu emprendedor y capacidad de gestión en ubicaciones prime. Antes de decidir, es imprescindible calcular la rentabilidad neta después de impuestos, comparando el desgaste, el riesgo y el tiempo que se está dispuesto a invertir. 💰 @88Millones: Dinero, Inversión & Abundancia 👇 Youtube: https://www.youtube.com/@88Millones?sub_confirmation=1 Instagram: https://www.instagram.com/88Millones TikTok: https://www.tiktok.com/@88Millones/ |
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